Si lloras por haber perdido el sol las lágrimas no te permitirán ver las estrellas.
Cuando la tristeza se apodera de nosotros nos entra ganas de llorar. Podemos desahogarnos escribiendo y recordando cosas que pensamos que han sido olvidadas, pero no es así, nunca se olvidan, los recuerdos siempre viven latentes en nosotros.
Por eso se llaman “recuerdos“, siempre están junto a tI
Tristeza del alma. Muchas veces nos sentimos tan solos que la única compañía es nuestro computador, allí escribimos lo que quizás en palabras no logramos decir en vivo.
Las tristezas del alma son las mas difíciles de sanar porque son algo que se levanta con nosotros y también se acuesta en nuestra cama.
Siempre que escribimos algo, es para que otra persona nos lea y sienta que necesitamos algo de ellos, quizás una llamada o simplemente unas palabras de aliento.
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